Por el Camino Mozárabe para concienciar sobre la ELA

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Jorge Abarca Hernández es un vecino de Granada de 42 años, diagnosticado de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en julio de 2013. Con apoyo total de su familia, pone en marcha el desafío de llegar desde la capital de la Alhambra hasta Santiago de Compostela, en un itinerario de 1.300 kilómetros, dividido en diecisiete etapas —con final previsto para el día 12 de septiembre—. Abarca hace el recorrido en un tándem, en el que pedalea desde la parte de atrás con su hermano Miguel Ángel. El objetivo de la campaña, “Pedaleando 4 ELA”, es concienciar sobre la grave enfermedad degenerativa que sufre y conseguir fondos que faciliten la investigación sobre un mal que, actualmente, resulta incurable. Los detalles de la iniciativa se difunden a través de la web www.retoelajorge.es. La idea es conseguir 13.000 euros —diez por kilómetro—. Para ello cuenta con patrocinadores y recibe aportaciones económicas.

La primera jornada unió la ciudad granadina con Alcaudete, por el trayecto del Camino Mozárabe.  El grupo, en el que se incluían allegados y amigos, llegó al Paseo de los Álamos pasadas las tres de la tarde. En el parque, el grupo hizo un receso para descansar, refrescarse y comer. “Estoy bastante cansado, sobre todo por el calor y cuestas como la de Moclín”, manifestó el protagonista de la proeza. En relación con su situación personal, Jorge Abarca destacó que le condiciona la vida. Aunque en su caso el progreso de la dolencia es lento, tiene cada vez más dificultades para mover los brazos y las piernas. De hecho, le resultaría imposible el reto en una bicicleta convencional. Antes trabajaba en una empresa de telecomunicaciones, pero ahora está jubilado. Abarca siempre ha practicado deporte, primero como jugador de fútbol y luego con el pádel y las carreras de montañas. Como luchador pretende plantar cara a la ELA, con la ayuda de la sociedad y, en particular, de los suyos.

Después de pasar la noche en el Cortijo Serafín de Alcaudete, esta mañana sale hacia Córdoba capital. A lo largo del itinerario, una vez que abandonen el Camino Mozárabe, los ciclistas se incorporarán a la Vía de la Plata y después a la Sanabresa. Cada etapa tiene una longitud aproximada de ochenta kilómetros. En la mayoría de los casos, estos particulares peregrinos contra la ELA se alojan en albergues e instalaciones generalmente cedidos al grupo por administraciones públicas.

Fuente: Diario Jaén